- Apple dejará de fabricar los iPhone 14, 14 Plus y SE (3.ª gen) a lo largo de 2025 dentro de una reordenación completa de su catálogo.
- Los tres modelos seguirán recibiendo actualizaciones de iOS y parches de seguridad durante varios años, aunque con limitaciones en funciones avanzadas de IA.
- La compañía centra su estrategia en Apple Intelligence y en los chips más recientes, como A16, A18 y A18 Pro, presentes en las gamas iPhone 15 y 16.
- El mercado europeo de segunda mano y reacondicionados, así como los fabricantes de accesorios, se verán directamente afectados por este cambio de ciclo.
Apple ha decidido poner punto y final a la producción del iPhone 14, iPhone 14 Plus y el iPhone SE de tercera generación a lo largo de 2025, en un movimiento que marca un nuevo ciclo para la gama de entrada y media de la compañía. No es un simple ajuste del catálogo: la firma de Cupertino está reordenando su oferta para centrarla en modelos más modernos y mejor preparados para la inteligencia artificial.
Esta retirada escalonada afectará a millones de usuarios en Europa y en el resto del mundo, aunque no significa que quienes ya tengan uno de estos teléfonos se queden sin soporte de un día para otro. Los dispositivos seguirán recibiendo actualizaciones de iOS y parches de seguridad durante varios años, pero su margen para aprovechar las funciones más avanzadas se irá reduciendo poco a poco.
Qué modelos desaparecen y por qué Apple ha elegido este momento
La propia compañía ha confirmado que el iPhone 14, el iPhone 14 Plus y el iPhone SE (3.ª generación) dejarán de fabricarse de forma definitiva en 2025. Los tres comparten un elemento clave: utilizan el chip A15 Bionic, un procesador que ha dado muy buen rendimiento, pero que se queda corto frente a la hoja de ruta actual, centrada en la IA y en los nuevos procesadores de la serie A.
Lanzados en 2022, el iPhone 14 y el iPhone 14 Plus se situaban como la opción “equilibrada” de la gama: diseño continuista, mejoras en cámara respecto a generaciones anteriores y el mismo corazón que el iPhone 13 Pro. Durante estos años han sido especialmente populares en operadores y distribuidores europeos, así como en el mercado de reacondicionados.
El iPhone SE de tercera generación ocupaba otra posición: era la puerta de entrada más asequible al ecosistema Apple, con formato compacto, botón de inicio con Touch ID y también el chip A15 Bionic. Ese planteamiento le permitió atraer a usuarios que buscaban “un iPhone sin extras”, pero lo dejó anclado en un diseño más antiguo, sin Dynamic Island ni algunas de las novedades presentes en las familias más recientes.
Para Apple, mantener demasiados modelos veteranos en catálogo acaba fragmentando la experiencia y complica tanto el desarrollo de iOS como la estrategia comercial. Reducir la gama oficial a terminales con hardware más actual facilita que la mayoría de usuarios tenga acceso a las mismas funciones clave y a un soporte de software más homogéneo.
En este contexto, analistas del mercado europeo señalan que la compañía quiere liberar capacidad de producción para centrarse en las líneas iPhone 15 y 16, así como en el nuevo modelo de entrada que ya se ha presentado como sustituto del SE: el iPhone 16e, equipado con chip A18 y pensado para convertirse en el nuevo “básico” de la casa.

Apple Intelligence y el papel de los nuevos procesadores
Más allá del calendario comercial, el movimiento está claramente ligado a Apple Intelligence, el nuevo conjunto de funciones de inteligencia artificial que la empresa está integrando en iOS 18, iOS 19 y futuras versiones del sistema. La idea es que buena parte del procesamiento de IA se ejecute en el propio dispositivo, priorizando la privacidad y reduciendo la dependencia de la nube.
Herramientas como un Siri más contextual y proactivo, funciones avanzadas de redacción y resumen de texto, generación de imágenes o edición inteligente de fotografías requieren procesadores capaces de manejar modelos de IA complejos en local. Por eso la compañía está concentrando la compatibilidad plena de Apple Intelligence en chips más recientes como el A16, A17, A18 y A18 Pro.
En ese escenario, los modelos basados en el A15 Bionic, como los iPhone 14, 14 Plus y SE 3, quedan en una posición delicada. Siguen siendo solventes para el uso diario, pero parte de las nuevas capacidades de IA generativa no llegará a estos dispositivos, o lo hará de forma limitada, por motivos de potencia y eficiencia energética.
La transición ya se empezó a notar con la gama iPhone 15, que introdujo el conector USB‑C, llevó Dynamic Island a todos los modelos y estrenó el chip A16 Bionic en la línea estándar. La posterior familia iPhone 16, con procesadores A18 y A18 Pro, está directamente diseñada para sacar máximo partido de Apple Intelligence, marcando un salto más claro en capacidades de IA.
Desde el punto de vista estratégico, esto permite a Apple dirigir a los nuevos compradores hacia teléfonos con recorrido más largo en actualizaciones y preparados para las funciones que irán llegando en los próximos años. Sacar del catálogo oficial los terminales con A15 es, en la práctica, dibujar una frontera generacional.
Qué cambia para quienes ya tienen un iPhone 14, 14 Plus o SE (3.ª gen)
Para los usuarios que ya cuentan con uno de estos teléfonos, el mensaje es moderadamente tranquilizador: el fin de la producción no implica que el dispositivo deje de funcionar ni que el soporte se corte en seco. Históricamente, Apple mantiene un calendario de actualizaciones de sistema de entre cinco y seis años desde el lanzamiento de cada modelo.
Aplicando esa referencia, lo razonable es que los iPhone 14, 14 Plus y SE 3 sigan recibiendo grandes versiones de iOS hasta aproximadamente 2027 o 2028. Esto los situaría con acceso a iOS 20 e incluso iOS 21, además de parches de seguridad durante uno o dos años añadidos una vez se detengan las actualizaciones principales.
En el uso diario, estos teléfonos continuarán teniendo acceso a la App Store, Apple Pay, iCloud y al resto de servicios del ecosistema. El principal recorte se notará en algunas funciones específicas ligadas a Apple Intelligence, que quedarán reservadas a chips más modernos, o llegarán en versiones simplificadas.
También se mantendrá el servicio de reparación oficial y la disponibilidad de repuestos a través de Apple y de servicios técnicos autorizados. En Europa, la regulación sobre derecho a reparación y durabilidad juega a favor de que la compañía alargue el soporte técnico y de piezas, algo que ya se ha visto en generaciones anteriores.
En resumen, para buena parte de los usuarios no hay necesidad urgente de cambiar de móvil solo porque se deje de fabricar. Mientras el rendimiento siga siendo suficiente y la batería aguante el día sin problemas, un iPhone 14 o un SE 3 continúa siendo perfectamente válido para mensajería, redes sociales, fotografía cotidiana y consumo de contenido.
El relevo: iPhone 15, gama 16 y la llegada del iPhone 16e
Quienes estén valorando actualizar cuentan ahora con un catálogo más despejado. La familia iPhone 15 se perfila como nuevo punto de entrada a la gama “principal”, ocupando el hueco que el iPhone 14 va a dejar libre en las tiendas oficiales y en muchos distribuidores.
Los iPhone 15 y 15 Plus aportan una cámara principal de 48 megapíxeles, mejor autonomía y puerto USB‑C, además de Dynamic Island en todos los modelos. Para usuarios europeos que vengan de un iPhone 14, suponen un salto evidente, sobre todo en fotografía, conectividad y vida útil de software.
Por encima se sitúan los iPhone 16 Pro y 16 Pro Max, pensados para quien necesita la máxima potencia y recursos profesionales: pantalla OLED con ProMotion a 120 Hz, chip A18 Pro, cámaras más versátiles y mejor rendimiento en vídeo y juegos. En mercados como España, Alemania o Francia son especialmente atractivos para creadores de contenido y usuarios intensivos.
En paralelo, el mercado de segunda mano y reacondicionados sigue ganando protagonismo en Europa. La retirada del 14 y el SE 3 llevará a muchos usuarios a vender sus dispositivos, lo que probablemente incrementará la oferta y presionará los precios a la baja. Eso puede convertir al iPhone 14 en una opción muy interesante durante un tiempo para quienes quieran un iPhone reciente a menor coste.
El gran cambio en la gama de entrada es el lanzamiento del iPhone 16e, que llega como sustituto natural del SE y como nuevo modelo básico de la marca. Cuenta con procesador A18, compatibilidad completa con Apple Intelligence y un diseño alineado con el resto de la gama, sin botón Home y con pantalla que ocupa casi todo el frontal, autenticación mediante Face ID y una batería muy superior a la del antiguo SE.
Eso sí, el enfoque de precio también cambia: el 16e arranca en un nivel sensiblemente más alto que el del antiguo SE, alejándose de la idea de “iPhone barato” y acercándose más al concepto de gama media‑alta con especificaciones premium. Para Apple, el mínimo para entrar en su ecosistema se encarece, pero a cambio ofrece un terminal con mucha más vida útil y preparado para las próximas generaciones de iOS.
Calendario de soporte y fin de ciclo para iPhone 14 y SE
Más allá de la retirada del escaparate, lo que interesa a muchos usuarios es saber cuándo dejarán de llegar las actualizaciones más importantes. Aunque Apple no publica un calendario detallado modelo a modelo, su historial permite trazar una previsión razonable para Europa y el resto de regiones.
En una primera fase, la producción y la venta oficial de los iPhone 14, 14 Plus y SE 3 se cerrará a finales de 2025, tanto en la web de Apple como en Apple Store físicas y en la mayoría de distribuidores autorizados. A partir de ahí, los terminales seguirán circulando principalmente en canales de stock remanente y mercado de segunda mano.
Entre 2026 y 2027, lo normal es que continúen recibiendo grandes versiones de iOS, con nuevas funciones generales, mejoras de rendimiento y cambios de interfaz, aunque parte de las novedades ligadas a Apple Intelligence se limitará a los modelos con chips más recientes.
Alrededor de 2028, previsiblemente Apple detendrá las grandes actualizaciones y mantendrá durante un tiempo solo parches de seguridad y correcciones críticas. Ese momento marcará la verdadera frontera entre seguir exprimiendo el dispositivo o plantearse un cambio, sobre todo para quienes dependan mucho de servicios bancarios, apps empresariales o herramientas que exijan la última versión del sistema.
Para quienes estén pensando en comprar ahora un iPhone 14, 14 Plus o SE 3 de segunda mano o reacondicionado, conviene valorar este horizonte temporal. Puede ser una compra sensata si el precio es muy ajustado y se busca un terminal para dos o tres años, pero no es la mejor opción si la idea es aguantar cinco o seis años con todas las novedades de software.
Impacto en el mercado de segunda mano y en el negocio de accesorios
La retirada de estos modelos también repercutirá en el ecosistema que los rodea. En primer lugar, el mercado de segunda mano y reacondicionados se verá claramente afectado. Es previsible que, en una fase inicial, los portales de compraventa y tiendas especializadas europeas vean una subida de la oferta de iPhone 14 y SE 3, con la correspondiente bajada de precios.
Durante ese periodo, el iPhone 14 podría situarse como uno de los dispositivos con mejor relación calidad‑precio en el segmento usado, sobre todo para usuarios que prioricen el ahorro y no necesiten las funciones más punteras de IA. A más largo plazo, sin embargo, la falta de compatibilidad con algunas novedades de Apple Intelligence irá restando atractivo frente a modelos como el iPhone 15.
En paralelo, los fabricantes de accesorios tendrán que ajustar sus catálogos. Fundas, protectores de pantalla y otros complementos específicos para iPhone 14 y SE 3 irán perdiendo protagonismo en favor de los accesorios para las gamas 15 y 16, que son las que Apple seguirá impulsando en los próximos años.
Para muchos minoristas, esto significará gestionar con cuidado el stock restante, recurriendo a descuentos agresivos para liquidar productos vinculados a modelos descatalogados. Aun así, dado el volumen de unidades vendidas de los iPhone 14 y SE 3, es razonable pensar que seguirá habiendo accesorios disponibles durante bastante tiempo en tiendas online y grandes superficies, aunque con menos variedad que para los modelos vigentes.
Desde una perspectiva más amplia, la estrategia de la compañía refuerza su enfoque en dispositivos de gama media‑alta y alta con mayores márgenes, como los iPhone 15 y 16 Pro y Pro Max, que ya concentran una parte importante de los ingresos de la división de móviles. El fin de los 14 y del SE 3 encaja en esta apuesta por modelos de mayor valor a largo plazo.
Consejos prácticos para alargar la vida de tu iPhone 14, 14 Plus o SE
Si ya tienes uno de estos móviles y no entra en tus planes cambiar a corto plazo, hay varias medidas básicas que ayudan a exprimir un poco más su vida útil y mantener la seguridad. La primera, casi obligatoria, es mantener siempre iOS actualizado a la última versión disponible.
Las actualizaciones no solo incorporan funciones nuevas, sino que corrigen vulnerabilidades y mejoran la estabilidad del sistema. Ignorarlas durante demasiado tiempo puede dejar el dispositivo expuesto, especialmente cuando el modelo ya acumula algunos años en el mercado.
Otra recomendación importante es vigilar el estado de la batería desde los ajustes del propio iPhone. Con el uso, la capacidad máxima va cayendo poco a poco; cuando se acerque o baje del 80 %, suele ser un buen momento para plantearse un cambio de batería en un servicio técnico autorizado, que suele resultar más económico que estrenar móvil nuevo.
También conviene liberar periódicamente espacio de almacenamiento, eliminando aplicaciones en desuso, fotos duplicadas, vídeos muy pesados o archivos descargados que ya no hacen falta. Tener cierto margen libre ayuda a que el sistema funcione con mayor fluidez, algo especialmente apreciable en modelos que ya no son de última generación.
De cara a una futura renovación, puede ser buena idea no apurar demasiado el momento de vender o entregar el terminal a cambio. A medida que se acerque el fin de las grandes actualizaciones de iOS, el valor de reventa irá disminuyendo. Anticipar un poco el cambio suele traducirse en una tasación más favorable.
En España y en otros países europeos, merece la pena echar un vistazo a los programas de renovación y recompra de Apple y de grandes cadenas, que permiten entregar el antiguo iPhone como parte del pago del nuevo, facilitando la transición sin tener que gestionar la venta por cuenta propia.
El movimiento de Apple de cerrar la etapa del iPhone 14, 14 Plus y del iPhone SE de tercera generación se enmarca en una estrategia más amplia: simplificar la gama, apostar por modelos plenamente compatibles con Apple Intelligence y reforzar el peso de sus dispositivos más recientes. Para los usuarios, el impacto a corto plazo es limitado —seguirán disfrutando de actualizaciones y soporte durante varios años—, pero a medio plazo marca el momento de empezar a planificar el siguiente paso, ya sea aprovechar las oportunidades del mercado de segunda mano o dar el salto a las nuevas generaciones de iPhone preparadas para la inteligencia artificial.