- Llegan los primeros Ryzen AI 400 para sobremesa con NPU XDNA 2 de hasta 50 TOPS
- APUs Zen 5 con gráficos RDNA 3.5 en socket AM5, centradas en Copilot+ PC e IA local
- Gama estándar y PRO 400 para OEM, con modelos de 65W y 35W orientados al entorno empresarial
- Línea móvil Ryzen AI PRO 400 alcanza hasta 60 TOPS y 12 núcleos para estaciones de trabajo portátiles

AMD ha aprovechado el MWC de Barcelona para detallar la llegada de sus primeros procesadores Ryzen AI 400 para ordenadores de sobremesa, una familia que traslada al PC fijo la misma filosofía de IA local que ya se había visto en portátiles. La compañía plantea estos chips como la base de los futuros equipos Copilot+ PC de escritorio, con un enfoque muy claro en el mercado profesional y corporativo europeo.
Con esta generación, el PC de sobremesa deja de ser solo un equipo de trabajo clásico para convertirse en una plataforma preparada para ejecutar modelos de inteligencia artificial directamente en local. Gracias a la integración de una NPU dedicada, los nuevos Ryzen AI 400 pueden manejar asistentes, herramientas de productividad y funciones avanzadas de Windows 11 sin pasar por la nube, algo especialmente relevante en empresas preocupadas por la privacidad y el control del dato.
Arquitectura Ryzen AI 400: Zen 5, RDNA 3.5 y NPU XDNA 2

En el corazón de los nuevos procesadores de sobremesa se combinan núcleos de CPU Zen 5, gráficos integrados RDNA 3.5 y una NPU basada en XDNA 2. Esta última alcanza hasta 50 TOPS (billones de operaciones por segundo) en las versiones de escritorio, una cifra que supera el mínimo de 40 TOPS exigido por Microsoft para etiquetar un equipo como Copilot+ PC. Para seguir la evolución de la arquitectura de AMD, consulta también AMD Zen 6.
La parte de CPU mantiene la línea marcada por el resto de la familia Zen 5, con mejoras de IPC y eficiencia frente a generaciones previas, mientras que la iGPU RDNA 3.5 prioriza la integración y el consumo ajustado frente a la potencia gráfica bruta. El foco está en ofrecer un equilibrio razonable entre uso de oficina avanzado, algo de creación de contenido, videoconferencia con IA y tareas ligeras de gráficos, más que en reemplazar a una tarjeta dedicada para gaming, por lo que conviene comprobar los requisitos del sistema para AMD Radeon Software.
La NPU XDNA 2 actúa como tercer pilar del diseño, encargándose de descargar del procesador central y de la GPU buena parte de las cargas de IA. Funciones como traducción en tiempo real, asistentes personales, generación de resúmenes o las nuevas características inteligentes de Windows se ejecutan sobre esta unidad, que trabaja de forma continua con un consumo muy comedido.
AMD plantea esta arquitectura como una plataforma transversal: la misma combinación de CPU, GPU y NPU se despliega en portátiles, estaciones de trabajo móviles y sobremesas AM5, con pequeñas variaciones de potencia y número de núcleos según el segmento. Esto facilita a las empresas homologar un único ecosistema para todos sus equipos, algo que en Europa resulta clave para las grandes flotas de PC; ejemplo de portátiles con opciones AMD lo vemos en modelos como HP Envy.
Modelos Ryzen AI 400 de sobremesa: gama estándar y PRO
La primera oleada de chips para escritorio se limita a APUs de hasta 8 núcleos y 16 hilos, claramente orientadas al mercado profesional y a equipos compactos. AMD ha estructurado la oferta en dos familias paralelas: Ryzen AI 400 «convencionales» y Ryzen AI PRO 400, estos últimos con las tecnologías empresariales PRO activadas.
Dentro de la línea estándar, el Ryzen AI 7 450G se sitúa como modelo tope de gama. Ofrece 8 núcleos / 16 hilos Zen 5, una frecuencia boost de hasta 5,1 GHz, 24 MB de caché total y gráficos Radeon 860M con 8 Compute Units RDNA 3.5. Todo ello con un TDP de 65 W y la NPU XDNA 2 proporcionando hasta 50 TOPS para IA local.
Por debajo aparece el Ryzen AI 5 440G, con 6 núcleos / 12 hilos, hasta 4,8 GHz, 22 MB de caché y gráficos Radeon 840M con 4 CUs, manteniendo el mismo techo de 50 TOPS en la parte neuronal. El escalón de entrada lo cubre el Ryzen AI 5 435G, también de 6 núcleos / 12 hilos pero con frecuencias algo más contenidas (hasta 4,5 GHz) y 14 MB de caché.
Todos estos modelos cuentan con variantes «GE» de 35 W de TDP, que conservan la configuración interna de CPU, GPU y NPU pero recortan el consumo, pensando en PCs de formato reducido, equipos todo en uno o sobremesas de bajo perfil energético. Esta doble oferta 65W/35W permite a los OEM ajustar sus diseños a distintos formatos y requisitos térmicos sin renunciar a las funciones de IA.
| Modelo | Núcleos / Hilos | Frecuencia Boost / Base | TDP | Caché Total | Gráficos | CUs | NPU (TOPS) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Ryzen AI 7 450G | 8 / 16 | 5.1 / 2.0 GHz | 65W | 24 MB | Radeon 860M | 8 | 50 |
| Ryzen AI 5 440G | 6 / 12 | 4.8 / 2.0 GHz | 65W | 22 MB | Radeon 840M | 4 | 50 |
| Ryzen AI 5 435G | 6 / 12 | 4.5 / 2.0 GHz | 65W | 14 MB | Radeon 840M | 4 | 50 |
| Ryzen AI 7 450GE | 8 / 16 | 5.1 / 2.0 GHz | 35W | 24 MB | Radeon 860M | 8 | 50 |
| Ryzen AI 5 440GE | 6 / 12 | 4.8 / 2.0 GHz | 35W | 22 MB | Radeon 840M | 4 | 50 |
| Ryzen AI 5 435GE | 6 / 12 | 4.5 / 2.0 GHz | 35W | 14 MB | Radeon 840M | 4 | 50 |
En paralelo se sitúa la gama Ryzen AI PRO 400, que replica estas mismas configuraciones pero añade el conjunto de tecnologías AMD PRO pensadas para seguridad avanzada, gestión remota y estabilidad de plataforma a largo plazo. Modelos como el Ryzen AI 7 PRO 450G o el Ryzen AI 5 PRO 440GE comparten número de núcleos, frecuencias, GPU integrada y NPU con sus equivalentes no PRO, pero suman funciones específicas para el entorno corporativo.
Entre estas capacidades destacan el cifrado completo de memoria con Memory Guard, la integración de un procesador seguro dedicado, soporte para Microsoft Pluton y un compromiso de estabilidad de plataforma superior a 18 meses, con hasta 60 meses de soporte de software. Este tipo de garantías resulta especialmente relevante para administraciones públicas y grandes empresas europeas, donde los ciclos de renovación de hardware suelen ser más largos.
Una NPU a la altura del programa Copilot+ PC
Uno de los cambios más relevantes respecto a generaciones de escritorio anteriores es el salto en potencia de la NPU. Los Ryzen 8000G ya incluían una unidad neuronal, pero no alcanzaban el umbral de rendimiento exigido por Microsoft para Copilot+ PC. Con XDNA 2, los Ryzen AI 400 de sobremesa alcanzan hasta 50 TOPS, mientras que las versiones móviles suben el listón hasta 60 TOPS.
Este incremento permite ejecutar funciones de IA generativa y asistentes avanzados de forma sostenida sin saturar la CPU o la GPU. Herramientas como Recall, mejoras en videollamadas, transcripción y traducción en tiempo real o asistentes contextuales pueden funcionar directamente sobre la NPU, algo que para muchas empresas europeas también supone una forma de reducir la dependencia de servicios externos en la nube.
Desde AMD se insiste en que la ejecución local de IA no solo se traduce en menor latencia, sino también en mayor control sobre la información sensible. En sectores como finanzas, salud, administración o legal, poder mantener los datos dentro del propio dispositivo, con cifrado de memoria y control IT centralizado, puede marcar la diferencia a la hora de adoptar o no determinadas funciones inteligentes.
Además, al descargar estas tareas en la NPU, se libera a la CPU para cargas tradicionales y a la GPU para gráficos, lo que ayuda a mantener una experiencia fluida incluso con varias aplicaciones de IA ejecutándose en segundo plano. De cara al usuario final, la idea es que el PC «piense» más sin que el rendimiento general se resienta.
Relación con la arquitectura móvil y gama Ryzen AI PRO 400
Los chips de sobremesa no llegan aislados, sino como parte de una estrategia más amplia en torno a la familia Ryzen AI 400. En paralelo, AMD ha ampliado su catálogo de portátiles con la serie Ryzen AI PRO 400 para estaciones de trabajo móviles, que llevan esta misma arquitectura a equipos profesionales de alto rendimiento.
En este terreno, el protagonista es el Ryzen AI 9 HX PRO 470, un procesador de hasta 12 núcleos y 24 hilos, con frecuencias de hasta 5,2 GHz, 36 MB de caché y gráficos integrados Radeon 890M con 16 CUs RDNA 3.5. Según los datos compartidos por la compañía, este modelo puede ofrecer hasta un 30 % más de rendimiento multihilo frente al Intel Core Ultra X7 358 en determinadas cargas de trabajo; ejemplos de portátiles que montan chips Ryzen AI de alto rendimiento incluyen el AYANEO Konkr Fit.
La NPU móvil sube un peldaño y alcanza hasta 60 TOPS de computación de IA, pensada para acelerar aplicaciones que combinen CPU, GPU y NPU de forma simultánea: diseño asistido, simulaciones, edición de vídeo avanzada, generación de contenido o flujos de trabajo de ingeniería con modelos locales. Todo ello con soporte para memoria LPDDR5 de alta velocidad y certificaciones ISV para software profesional.
En la parte media y de entrada de esta gama PRO aparecen modelos como el Ryzen AI 9 PRO 465 (10 núcleos / 20 hilos, hasta 5,0 GHz, Radeon 880M), el Ryzen AI 7 PRO 450 (8 núcleos / 16 hilos, hasta 5,1 GHz, Radeon 860M) y los Ryzen AI 5 PRO 440 y 435 (6 núcleos / 12 hilos, con GPUs Radeon 840M), todos ellos con NPUs entre 50 y 60 TOPS según la configuración.
| Modelo | Núcleos / Hilos | Boost máx. | GPU | NPU (TOPS) | Caché |
|---|---|---|---|---|---|
| Ryzen AI 9 HX PRO 475 | 12 / 24 | Hasta 5,2 GHz | Radeon 890M (16 CUs) | Hasta 60 | 36 MB |
| Ryzen AI 9 HX PRO 470 | 12 / 24 | Hasta 5,2 GHz | Radeon 890M (16 CUs) | Hasta 60 | 36 MB |
| Ryzen AI 9 PRO 465 | 10 / 20 | Hasta 5,0 GHz | Radeon 880M (12 CUs) | Hasta 55 | 34 MB |
| Ryzen AI 7 PRO 450 | 8 / 16 | Hasta 5,1 GHz | Radeon 860M (8 CUs) | Hasta 50 | 24 MB |
| Ryzen AI 5 PRO 440 | 6 / 12 | Hasta 4,8 GHz | Radeon 840M (4 CUs) | Hasta 50 | 22 MB |
| Ryzen AI 5 PRO 435 | 6 / 12 | Hasta 4,5 GHz | Radeon 840M (4 CUs) | Hasta 50 | 14 MB |
La idea de fondo es que un empleado pueda pasar de su portátil corporativo a su puesto fijo de sobremesa manteniendo una experiencia similar en cuanto a IA local, seguridad y gestión. Para los departamentos de TI, esto simplifica el despliegue de políticas, la monitorización de flotas y la resolución de incidencias, ya que la base tecnológica y las herramientas de administración son comunes en ambos entornos.
Disponibilidad, canal OEM y foco en el mercado profesional
Uno de los matices más relevantes del anuncio para el usuario de escritorio tradicional es que los Ryzen AI 400 de sobremesa no se van a vender inicialmente en formato caja. AMD ha optado por un lanzamiento orientado exclusivamente al canal OEM, es decir, se encontrarán en equipos preconfigurados de fabricantes como HP, Lenovo, Dell, Acer o Asus.
Los primeros sistemas de sobremesa AM5 con estos procesadores están previstos para el segundo trimestre de la puesta en mercado, coincidiendo con la llegada de nuevas gamas de portátiles empresariales basados en Ryzen AI PRO 400. De momento, la compañía reserva esta combinación de Zen 5, RDNA 3.5 y NPU XDNA 2 al segmento profesional, donde espera una adopción rápida de los PC con capacidades de IA local.
Esta estrategia encaja con la apuesta de grandes fabricantes europeos por equipos certificados para IA y plataformas con soporte prolongado. Las empresas suelen priorizar soluciones llave en mano, con servicios de soporte asociados y herramientas de gestión remota, antes que configuraciones a medida montadas pieza a pieza.
Para el usuario entusiasta que monta su propio PC, la situación es distinta: aunque la tecnología ya está en el escritorio, no hay por ahora un Ryzen AI 400 «retail» orientado al mercado DIY. Queda por ver si en el futuro llegan variantes sin etiqueta PRO ni requisitos corporativos, o si AMD decide reservar estas APUs con NPU potente para los OEM y seguir centrando el canal retail en CPUs sin gráficos tan integrados; mientras tanto, quien monta su propio PC tendrá que valorar cuidadosamente compatibilidades y refrigeración.
En conjunto, la llegada de los Ryzen AI 400 al escritorio marca un cambio de etapa en el PC de sobremesa: la IA deja de ser un añadido puntual para convertirse en un componente estructural del procesador, con una NPU dedicada al mismo nivel que la CPU y la GPU. Aunque de momento el movimiento se centra en el mercado profesional y OEM, sienta las bases de lo que probablemente veremos extendido a más gamas y formatos en los próximos lanzamientos.